Somos como dos gotas de mar, intentan y no pueden ignorar que vayan donde vayan la corriente les impide que se alejen.
Somos como dos gotas de mar, saben que se tienen que encontrar porque una sin la otra ya se sienten extrañamente diferentes.
Y al mirarte siempre me acordaré de los viejos sueños que juramos alcanzar, cien promesas que decían: nunca nos separarán.
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