miércoles, 26 de octubre de 2011

Cartas de amor de grandes hombres. (6)

Carta de Diderot a Sophie Volland y de Jonh James Preston a Carrie Bradshaw:
Francia, 15 de Octube 1759
''Los que en esta vida se han amado y se hacen enterrar en la misma sepultura, no son tan cándidos como se cree. Puede ser que sus cenizas se mezclen y se confundan, ¡quién sabe!
¡Ah, Sophie! Aún tendría yo las esperanza de tocaros, de sentiros, de amaros, de buscaros, de que nos uniéramos y  nos confundiéramos después de esta existencia, de esta forma de la vida, si hubiera para nuestros principios una ley de afinidad. Si nos estuviera reservada la suerte de formar un ser común, siendo ambos los componenetes de un todo por los siglos de los siglos, si las moléculas disueltas de vuestro amante debieran agitarse, conmoverse, buscar las vuestras esparcidas por la naturaleza. ¡Ah! No me quitéis esta ilusión tan dulce de una eternidad con vos y en vos. 
Escribo sin ver. He venido, quería besaros la mano y marcharme. Me volveré sin recompensa, pero ¿no quedaré bastante recompensado si os he demostrado cuanto os amo?
Son las nueve, os escribo que os amo. Al menos os lo quiero escribir, pero no se si la pluma obedece a mi deseo, ¿no vendréis quizá, para que yo os lo diga y me vaya corriendo? 
Adiós, mi Sophie, buenas noches.. ¿vuestro corazón nos os dice que estoy aquí?
He aquí la primera vez que escribo en tinieblas. Esta situación debería inspirarme cosas rebosantes de amor, no siento sino una: que no puedo salir de aquí. La esperanza de veros un momento no me deja partir, y continúo hablándoos sin saber si mi pluma trazará caracteres. En todos los puntos donde no haya nada escrito, leed que os amo.''



No hay comentarios:

Publicar un comentario